Una reinterpretación contemporánea
Esta vivienda unifamiliar, desarrollada en dos plantas, parte de una premisa determinada por el barrio: la incorporación de cubiertas a dos aguas. A partir de esta condición, el proyecto incorpora referencias de la arquitectura oriental dentro de un lenguaje minimalista, construyendo una identidad singular en relación con su entorno. La composición se organiza mediante volumetrías que permiten definir y separar los distintos espacios, generando una relación equilibrada entre áreas sociales y privadas. Una liviana escalera ubicada en el hall principal articula ambas plantas y se integra como parte de la composición arquitectónica. La iluminación, concebida como parte integral del proyecto, adquiere un papel protagónico tanto en la fachada como en los espacios interiores. La utilización de luz cálida y tenue acompaña las volumetrías y construye atmósferas contenidas. La relación entre la vivienda, el quincho y la piscina extiende los espacios sociales hacia el exterior, mientras que un nivel subterráneo incorpora un ámbito más íntimo destinado al entretenimiento y al encuentro. Una arquitectura que combina minimalismo, referencias orientales y una cuidada composición de luz y volumen, transformando una condición del entorno en una oportunidad para construir una identidad propia.












